Códigos QR

Códigos QR que sabes si alguien usa

Un QR es fácil de generar en cualquier web gratuita. Lo que no te da esa web es saber cuántas veces lo han escaneado, cambiar el destino sin reimprimir el cartel, y que al escanearlo pase algo dentro de tu programa: que se fiche una entrada o que se registre una reseña.

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Lo que gana cada uno

La diferencia entre un QR suelto y uno conectado a tu gestión es que el segundo te devuelve información.

Para la gerencia

Sabes qué funciona. El QR del escaparate lleva 400 escaneos y el de la mesa 12: ya sabes dónde poner el esfuerzo la próxima vez.

Para el equipo

Fichan escaneando un código en la entrada, sin app, sin tarjeta y sin cola delante del ordenador de recepción.

Para el comercial

El QR de la tarjeta de visita lleva a donde tú quieras hoy, y a otro sitio el mes que viene, sin reimprimir nada.

EL PROBLEMA

El QR que imprimes y nunca sabes si sirve

Tres cosas que un generador gratuito no hace

No te dice si alguien lo escanea. Imprimes mil flyers con un QR y al mes siguiente no sabes si te ha traído dos clientes o doscientos. La decisión de repetir la campaña se toma a ciegas.

No se puede cambiar. Si la página de destino cambia, o la promoción se acaba, el cartel impreso te lleva a un sitio muerto. Toca reimprimirlo todo.

Y no hace nada más que abrir una web. No puede fichar a un empleado, ni registrar que ese cliente concreto ha pedido la carta, ni sumar a una estadística.

CÓMO FUNCIONA

Cada código con su nombre, su carpeta y su cuenta

Se generan desde el programa y quedan listados, no en la carpeta de descargas de alguien.

Cuenta los escaneos

Cada código lleva su contador y la fecha del último escaneo. Así sabes cuál está funcionando y cuál está puesto donde nadie lo ve.

El destino se puede cambiar

El código impreso apunta a una dirección tuya que redirige. Cambias a dónde lleva cuando quieras y el cartel de la pared sigue sirviendo.

Organizados por carpetas

Los de personal por un lado, los de marketing por otro. Cuando tienes veinte, agradeces no tenerlos todos mezclados.

Listado de códigos QR con su carpeta, escaneos y último uso
Cada código con su contador. El de fichaje lleva 412 escaneos; el de la tarjeta de visita, 38.
PARA QUÉ SIRVEN

Cuatro usos que ya están montados

No son cuatro ideas: son cuatro cosas que el sistema hace

Fichar la jornada. Pones un código en la entrada y el equipo ficha escaneándolo con el móvil. Sin instalar nada, sin tarjetas y sin cola. Es una de las cuatro formas de fichar que tiene ToolToDo, y todas comparten las mismas reglas.

Pedir reseñas en Google. El código lleva directo a dejar valoración en tu ficha. En el ticket, en el mostrador o en la mesa: cuanta menos fricción, más reseñas. Y las que entren se analizan solas por temas.

Enseñar tu catálogo. El código lleva a tus productos actualizados. Cuando cambias precios, cambia lo que ve quien escanea, sin reimprimir la carta.

Y lo que se te ocurra. Una tarjeta de visita, un cartel de feria, una etiqueta de almacén. Cualquier destino, con su cuenta de escaneos.

CON IA

Y pueden tener el aspecto que quieras

Describes la imagen y la IA genera un código integrado en ella. Sirve para un cartel, un envase o una tarjeta donde un cuadrado negro quedaría fuera de sitio.

Código QR con textura dorada generado con inteligencia artificial
Estilo sobrio: la textura decora sin comerse el patrón.
Código QR integrado en una escena de oficina futurista con luces de neón
Estilo ilustrado: la IA integra el código en una escena completa.

Cuanto más ilustrado, más hay que probarlo

Un código artístico juega con el equilibrio entre la imagen y el patrón. Un estilo sobrio como el primero se lee sin problemas; uno muy ilustrado como el segundo queda espectacular pero puede costarle a la cámara.

Pruébalo siempre con el móvil antes de mandarlo a imprimir, y desde la distancia a la que lo va a escanear la gente. Si no lee, genera otro con una descripción más simple o menos colores.

Para lo que va impreso en cantidad —un cartel, mil flyers— compensa el estilo sobrio. Para una pantalla o una tarjeta que se escanea de cerca, puedes permitirte más.

Con tus colores

Sin llegar a lo artístico, puedes elegir el color del código y el del fondo para que no desentone con el envase o el cartel donde va.

Lo describes en una frase

«Una mesa de madera con café» o «un taller mecánico al atardecer». La IA genera el código integrado en esa escena, sin que tengas que diseñar nada.

Y sigue contando escaneos

Que sea bonito no le quita nada: lleva su contador y su destino modificable, igual que cualquier otro código del listado.

LO QUE LO HACE DISTINTO

Está dentro del programa, no al lado

Un escaneo que se convierte en un dato tuyo

Cuando alguien escanea el código de fichaje, no se abre una web: se registra una entrada en el control horario, con su hora y su persona, y esa hora acaba en el informe mensual que pide una inspección.

Cuando alguien escanea el de reseñas y valora, esa reseña entra en tu panel, la IA la clasifica por tema y te prepara la respuesta. El QR es el principio de un circuito, no un enlace suelto.

POR QUÉ AQUÍ

Frente a un generador gratuito

Con datos, no a ciegas

Un generador te da una imagen. Esto te da una imagen y la respuesta a «¿ha servido de algo?».

Sin depender de nadie

Los generadores gratuitos con estadísticas suelen caducar o pedir suscripción, y el día que cierran tus carteles dejan de funcionar. Aquí el destino es tuyo.

Y separado por empresa

En una cuenta con varias sociedades, los códigos de cada una van por su lado. No se mezclan ni en el listado ni en las estadísticas.

Pon un código y mira si lo usan

Empieza la prueba gratuita, genera el código de fichaje de tu entrada y mira el contador dentro de una semana. Sin tarjeta.

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