Doscientas llamadas sin que nadie descuelgue el teléfono
Cargas la lista de contactos, defines el objetivo de la campaña y el mensaje con el que abrir. El agente llama, respetando la franja horaria que le marques —nadie quiere que le llamen a las tres de la tarde— y a un ritmo que tú decides, para no saturar.
Si alguien no coge, lo reintenta las veces que hayas configurado. La campaña se pausa y se reanuda cuando quieras, y en todo momento ves cuántos contactos van hechos, cuántos fallidos y cuántos quedan.
Al acabar te llevas el resultado en CSV, y lo interesante ya está dentro: cada llamada con su resumen y su calificación.