Agente IA

Un empleado que ya se ha leído toda tu empresa

No es un chat que responde dudas sobre el programa. Es un agente que sabe cuánto facturaste el mes pasado, quién te debe dinero y qué se dijo en la reunión del martes — y que además hace el trabajo: crea la factura, redacta el correo, manda el WhatsApp.

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Antes de entrar en detalle

Qué cambia para cada uno

Para el gerente

Preguntas «¿qué proyectos van por encima del presupuesto?» y tienes la respuesta en segundos, no en una tarde de hojas de cálculo.

Para el comercial

Le pide el presupuesto de lo que acaba de hablar con un cliente y sale enviado. Sin volver a la oficina.

Para administración

«¿Qué facturas llevan más de 30 días sin cobrar?» y le ofrece mandar el recordatorio a todas de golpe.

Por qué no es otro chat

La diferencia no es el modelo. Es lo que puede tocar

Cualquiera puede poner un chat en un programa. Lo raro es que ese chat tenga permiso para mirar tus facturas, tu banco y tus proyectos a la vez — y para escribir en ellos.

Una pregunta que ninguna herramienta suelta puede responder

«¿Qué proyectos van por encima del presupuesto?» Para contestarla hay que cruzar el proyecto, sus tareas, los fichajes de quien trabajó, las horas imputadas y el sueldo de cada persona. Cinco módulos para una frase. Con seis programas sueltos, eso es una tarde de hojas de cálculo. Aquí es una pregunta.

Habla como hablas tú

Le preguntas en lenguaje normal. No hay que aprender comandos ni saber en qué pantalla vive cada dato.

Y además ejecuta

De sus 76 herramientas, 20 escriben: crea clientes, presupuestos, facturas y tareas, y envía correos y WhatsApp.

Se acuerda de ti

Le dices cómo trabajas o quién es quién, y lo recuerda en las siguientes conversaciones. No empiezas de cero cada vez.

76 herramientas

Lo que puede mirar y lo que puede hacer

No es una lista de intenciones: son funciones conectadas a los módulos que tengas activos. Si un módulo está apagado, sus herramientas desaparecen — y la IA no puede inventarse respuestas sobre algo que no ve.

Consulta · 56 herramientas

Facturas pendientes, saldos del banco, oportunidades, presupuestos, proyectos, horas imputadas, tickets, reservas, clientes que se han enfriado.

Crea · 8 herramientas

Clientes, oportunidades, presupuestos, facturas, tareas e interacciones. Con la misma numeración y las mismas reglas que si lo hicieras tú.

Comunica

Redacta correos y los deja en borrador para que los revises. Envía WhatsApp de texto o con plantilla aprobada por Meta.

Analiza

Google Analytics, Search Console, Google Ads, Meta Ads, LinkedIn Ads, reseñas de Google y la velocidad de tu web. Sin salir de la conversación.

Cruza módulos

Rentabilidad por proyecto, clientes inactivos, resumen fiscal del trimestre, estado de todos los proyectos. Lo que ningún programa suelto puede.

Busca en lo hablado

Encuentra lo que se dijo en una reunión grabada o en un hilo de WhatsApp. Busca dentro del contenido, no en los títulos.

Por dentro

Tres decisiones de diseño que notarás

1 · No ve más de lo que le toca

Antes de enseñarle sus herramientas, el sistema aplica dos filtros: quita las de las integraciones que no tienes conectadas y quita las que ese usuario no tiene permiso para usar.

El motivo es práctico: una IA que no ve una herramienta no puede llamarla ni puede inventarse una respuesta sobre ella. Si tu comercial no ve las nóminas en el ERP, tampoco las ve preguntándoselo al agente.

2 · Lo delicado espera tu visto bueno

Las acciones que tienen consecuencias no se ejecutan solas. Se quedan pendientes de tu aprobación y tú decides.

Lo mismo con los correos: la IA los redacta y los deja en borrador. Nunca sale un correo tuyo que no hayas leído.

3 · No tiene ningún atajo

Cuando el agente crea una factura, pasa por el mismo sitio que si la crearas tú: coge el número de la serie oficial, aplica las condiciones de pago del cliente y respeta el sellado fiscal.

Y cuando imputa horas a un proyecto, topa con el mismo límite que una persona: no puede imputar más horas de las que se han fichado. La regla está en la base de datos, no en el formulario.

Esto importa más de lo que parece: significa que los datos que genera la IA son tan fiables como los que metes a mano.

En todas partes

No vive en una pantalla aparte

El agente está donde estés trabajando, y las mismas herramientas se comparten entre los tres canales: una función nueva aparece en los tres a la vez.

En el ERP

Le hablas desde cualquier pantalla. Ve lo que estás mirando y actúa sobre ello.

Por voz

El agente de voz usa las mismas herramientas: atiende llamadas y consulta datos reales mientras habla.

En tu propia IA

Por MCP, el estándar abierto que usan Claude y n8n. Conectas la tuya con un token y trabaja aquí dentro.

Y tus clientes también pueden usar la suya

Hay un segundo acceso pensado para el portal del cliente: con un token, tus clientes conectan su propia IA a sus facturas, presupuestos, proyectos y tickets. Te preguntan a ti menos y quedan mejor atendidos. Ningún ERP de PYME del mercado español ofrece esto hoy.

Sin que se lo pidas

Trabajo que se hace solo mientras duermes

Además de contestar cuando le preguntas, el agente puede tener encargos fijos que se ejecutan a la hora que marques — o cuando pasa algo concreto en la empresa.

Cada mañana, un resumen

Las reuniones de hoy, las facturas vencidas y las que vencen en tres días, las tareas del día, los presupuestos por caducar y las oportunidades paradas. Seis módulos, un mensaje.

Encargos periódicos

Informes semanales, avisos de impagos, seguimiento de lo que lleva tiempo parado. Cada ejecución queda registrada con su resultado.

O cuando pasa algo

Se pueden disparar con un evento: presupuesto aceptado, factura pagada, ticket abierto. La tarea se ejecuta sola en ese momento.

Sin sorpresas

Una IA que puedes auditar

El miedo razonable con la IA es que se dispare la factura sin que sepas por qué. Aquí eso no puede pasar.

Eliges el modelo según la tarea, y ves en qué se gasta

Hay tres niveles de modelo configurables: uno para redactar, otro para procesar y otro para razonar. No pagas un modelo caro para una tarea que resuelve uno rápido.

Y cada llamada queda registrada: funcionalidad, modelo, tokens de entrada y de salida, tokens de caché y día. Sabes exactamente en qué se va el gasto y puedes ajustarlo — o apagar la IA en el módulo que no te compense.

La alternativa

Contra lo que probablemente estés usando

Contra ChatGPT a secas

Una IA genérica no sabe nada de tu empresa: le tienes que pegar los datos a mano y luego copiar la respuesta a donde toque. Aquí los datos ya están dentro, y la respuesta se convierte en una factura de verdad.

Contra el «asistente» de tu programa

El de la mayoría de ERP es un chat de ayuda: te explica dónde está cada botón. Este pulsa el botón.

Contra montarlo tú

Conectar una IA a tu facturación por tu cuenta son semanas de trabajo y un riesgo de seguridad. Aquí viene con los permisos, los límites y el registro de gasto ya puestos.

Pruébalo con tus propios datos

La mejor forma de entenderlo es preguntarle algo que solo tu empresa pueda responder. Sin instalación y sin migraciones complicadas.

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