Presupuestos y firma digital

Del presupuesto a la factura sin volver a escribir nada

Lo envías, el cliente lo firma con el dedo en el móvil sin registrarse en ningún sitio, y pasa a aceptado solo. Cuando quieras facturarlo, es un clic — y no se puede facturar dos veces.

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Antes de entrar en detalle

Qué cambia para cada uno

Para el gerente

Sabes cuántos presupuestos cierras y cuánto vale lo que está pendiente de respuesta.

Para el comercial

El cliente firma desde el móvil sin registrarse. Se acabó el «imprime, firma y escanea».

Para administración

Un presupuesto aceptado pasa a factura de un clic, y no se puede facturar dos veces.

Lo que se atasca

El presupuesto enviado y el silencio de después

Lo mandas y empieza la espera. ¿Lo ha abierto? ¿Se ha perdido en el correo? Y cuando por fin dice que sí, suele ser por teléfono o por WhatsApp — así que no tienes nada firmado, y toca imprimir, firmar, escanear y devolver. La mitad de las veces eso no pasa nunca.

Firmar deja de ser un trámite de oficina

Le envías un enlace. Lo abre en el móvil, firma con el dedo y ya está: sin registrarse, sin imprimir, sin escanear. El presupuesto pasa a aceptado solo y queda el PDF firmado archivado.

Con lo que ya sabes del cliente

Sus datos fiscales, su IRPF y su validez por defecto. Eliges un producto y entra el precio, el IVA y la descripción.

Firma con validez

Se guarda el trazo, el nombre, el correo, la fecha y la dirección IP desde la que firmó. Y el PDF firmado queda archivado.

Enviado con plantilla

Con tus plantillas de correo y variables — número, cliente, importe, validez — para no escribir el mismo mensaje cada vez.

Sin que estés delante

El cliente firma un domingo por la noche y el sistema reacciona

La firma no es solo un PDF: dispara todo lo que viene detrás.

Listado de presupuestos, uno de ellos marcado como Firmado
El presupuesto firmado queda marcado como aceptado, sin que nadie tenga que tocarlo.

La cadena que se pone en marcha

El presupuesto pasa a aceptado solo en cuanto firma. No hay que entrar a marcarlo.

Aparece el botón de convertir en factura — solo si está aceptado y solo si no se ha facturado ya. El sistema no te deja cobrar dos veces lo mismo.

Y sale un aviso hacia fuera, si lo quieres: a Make, Zapier o n8n. Un presupuesto firmado el domingo por la noche puede abrir el proyecto en tu herramienta de gestión antes de que nadie mire el correo el lunes.

El aviso va firmado criptográficamente, como los de Stripe, para que el otro extremo pueda comprobar que viene de verdad de tu ERP.

A factura de un clic

Copia las líneas, el IRPF y calcula el vencimiento con las condiciones de pago de ese cliente. Con el número de la serie oficial.

Anotado en su ficha

Cada envío queda registrado en el historial del cliente con el número, la fecha y a qué correo fue. Nadie tiene que acordarse.

Y sabes cuántos cierras

La tasa de conversión de presupuestos, calculada sobre los aceptados contra el total. Con el valor de lo que hay pendiente de respuesta.

Lo que aporta la IA

Presupuestos que salen de una conversación

Tres formas de que la IA te lo prepare

Desde una reunión grabada. Si en la conversación se hablaron servicios o precios, la IA saca el borrador con sus conceptos e importes. Un clic y es un presupuesto de verdad.

Pidiéndoselo. «Hazme el presupuesto de lo que hablamos con este cliente y envíaselo» — lo redacta y lo manda por correo en un solo paso, con la serie oficial y los datos del cliente.

O que te diga qué hacer con uno parado. El agente mira las interacciones de esa persona y te propone el siguiente paso con el texto ya escrito, explicándote por qué lo recomienda.

En los tres casos lo revisas antes de que salga. La IA hace el trabajo de escribir; la decisión sigue siendo tuya.

La alternativa

Contra cómo se hace normalmente

Contra el Word de siempre

Un documento no sabe si lo han abierto, no se convierte en factura y no deja rastro de la aceptación. Y cada uno acaba con su plantilla.

Contra una firma digital aparte

Contratar un servicio de firma para presupuestos es pagar dos herramientas y pegarlas a mano. Aquí el enlace sale del propio presupuesto.

Contra facturar de memoria

Pasar un presupuesto aceptado a factura copiando líneas es donde se cuelan los errores. Aquí es un clic, y el sistema impide repetirlo.

Lo que se lleva quien lo prueba

No es la firma: es que el «sí» del cliente deja de ser una llamada y pasa a ser un documento con fecha, IP y PDF archivado — que además pone en marcha lo que viene detrás sin que nadie entre a tocar nada.

EN CORTO

Lo que te llevas

0 registros

el cliente firma con el dedo desde el móvil sin crearse ninguna cuenta

1 clic

del presupuesto aceptado a la factura, sin volver a teclear nada

Firma, fecha e IP

es lo que queda archivado con el PDF, que es lo que da valor a la firma

Manda un presupuesto y fírmalo tú mismo

Ábrelo en tu móvil y verás lo que ve tu cliente. Si quieres verlo sobre tu caso, agenda una reunión.

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