Proyectos

Saber si un proyecto gana o pierde dinero

No al acabarlo: mientras se hace. Las horas salen del fichaje de cada persona, el coste se calcula con su sueldo, y lo que se ha trabajado pasa a factura sin recontarlo.

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Antes de entrar en detalle

Qué cambia para cada uno

Para el gerente

Sabes el lunes que un proyecto se está torciendo, no al facturarlo en marzo.

Para el equipo

Dicen en qué tarea trabajan al fichar. Sin partes de horas al final del día.

Para administración

Las horas reales pasan a factura sin recontarlas, y no se pueden cobrar dos veces.

Lo que no se ve

El proyecto que parecía rentable y no lo era

Presupuestas cuarenta horas, se van sesenta y nadie se entera hasta que se factura — si es que alguien lo mira. El problema no es que falten datos: es que las horas están en una hoja, el presupuesto en un correo y el coste de cada persona en la cabeza del gerente.

Las horas que ves son las que se han fichado de verdad

No las que alguien calculó a ojo a final de mes. Al fichar se dice en qué tarea se trabaja, y esas horas van al proyecto. Y nadie puede imputar más horas de las que ha fichado: la regla está en la base de datos, no en el formulario.

Con su presupuesto

Cada proyecto lleva su importe, su responsable, sus fechas y su cliente. Y el avance se calcula solo según las tareas completadas.

Tablero para el día a día

Arrastras una tarjeta de columna y el estado se actualiza — y el porcentaje del proyecto también, sin que nadie lo estime.

Y avisa cuando se va

Si una tarea abierta pasa del 25% de las horas estimadas, salta el aviso. Antes de que sea tarde, no al facturar.

Lo que más se nota

Tres vistas de si un proyecto sale a cuenta

El coste se calcula con el sueldo de quien ha trabajado, así que lo que ves es el margen real, no una estimación.

Listado de proyectos con cliente, responsable, progreso y fecha de fin
Cada proyecto con su responsable, su avance real y las tareas que le quedan.

Por proyecto

Horas hechas contra presupuestadas y lo que ha costado en euros. De un vistazo sabes cuáles van bien y cuáles se están comiendo el margen.

Por tarea

Estimado contra real, con el porcentaje de desviación. Aprendes dónde presupuestas mal — y eso mejora el siguiente presupuesto.

Por persona

Cuántas horas ha dedicado cada uno a cada proyecto. No para vigilar a nadie: para saber dónde se va el equipo.

Por qué esto no lo puede hacer una herramienta suelta

Para saber si un proyecto gana dinero hay que cruzar cinco cosas: el proyecto, sus tareas, los fichajes de quien trabajó, las horas imputadas y el sueldo de cada persona.

Un gestor de proyectos tiene lo primero. Un control horario tiene lo segundo. El sueldo está en otra parte. Juntarlo es una tarde de hojas de cálculo cada mes — y por eso casi nadie lo hace.

Aquí es una pantalla. Y también una pregunta al Agente IA: «¿qué proyectos van por encima del presupuesto?»

Sin recontar nada

Cobrar lo que de verdad se ha trabajado

Las horas reales

Eliges facturar por horas reales y coge las que se han fichado, agrupadas por tarea, con el precio del producto de cada una.

Sin cobrar dos veces

Cada hora facturada queda marcada. No vuelve a salir en la siguiente factura, aunque la hagas otro día u otra persona.

O lo presupuestado

Si prefieres facturar lo pactado en vez de lo trabajado, también: son dos opciones distintas del mismo botón.

El miedo que quita esto

Cualquiera que haya facturado por horas conoce las dos pesadillas: cobrar dos veces lo mismo — vergüenza con el cliente — o olvidarse de cobrar un tramo. Aquí el sistema lo impide, y no depende de que nadie lleve la cuenta.

Lo que aporta la IA

Preguntar por el estado en vez de pedir informes

Lo que le puedes pedir sobre proyectos

«¿Cómo van los proyectos?» — te da el estado de todos, con las tareas vencidas de cada uno y el porcentaje de avance.

«¿Qué proyectos van por encima del presupuesto?» — cruza horas, coste y presupuesto y te dice cuáles se están comiendo el margen y por cuánto.

«Crea una tarea para revisar esto el martes» — la crea con su responsable y su fecha, en el proyecto que le digas.

Y las tareas que salen de una reunión grabada llegan con nombre y fecha, sacadas de lo que se dijo en voz alta.

No va solo

De dónde vienen los proyectos y a dónde van

Del cliente

Cada proyecto cuelga de su ficha, junto a sus facturas y sus conversaciones. Se ve lo que se le está haciendo sin salir de ahí.

Del fichaje

Las horas entran solas desde el control horario. Nadie rellena un parte aparte al final del día.

Y con sus documentos

Los archivos del proyecto quedan enganchados, y la IA lee el contenido de lo que subes.

Lo que se lleva quien lo prueba

No es el tablero — tableros hay muchos. Es saber el lunes que un proyecto se está torciendo, no descubrirlo al facturar en marzo.

Monta un proyecto y mira los números

Con las horas de una semana ya se ve la diferencia. Si quieres verlo sobre tu forma de trabajar, agenda una reunión.

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