El de «que me llamen», el de presupuesto, el de inscripción a un curso. Los montas tú con los campos que necesites, los pegas en tu web y lo que entra crea el cliente potencial solo, con su etapa puesta. Y como acaban en un ERP con inteligencia artificial, la IA ya los tiene a mano para el seguimiento.
Formularios web conectados al ERP con IA
Quien rellena el formulario ya está en el ERP
EMPIEZA POR AQUÍ
Lo que gana cada uno
Un formulario que manda un correo a una bandeja compartida es medio formulario.
Para la gerencia
Cada solicitud queda registrada con su origen. Sabes cuántas entran, de qué servicio y cuántas acaban en venta.
Para quien vende
No hay que vaciar correos a mano en el ERP. La ficha ya está creada, con lo que pidió y en qué etapa entra.
Para quien atiende
Aviso en el momento por correo o por WhatsApp. Y el cliente recibe su confirmación sin que nadie la escriba.

CÓMO SE VE
El formulario que ve tu cliente
Con tu color, tu texto de bienvenida y el botón que tú decidas. Nombre, correo y teléfono siempre están; el resto lo pones tú.
LOS CAMPOS
Los montas como quieras
Sin plantillas cerradas: cada formulario pide lo que necesitas saber.
Seis tipos de campo
Texto corto, texto largo, lista de opciones, fecha, número y «sí o no». Cada uno con su etiqueta.
Con texto de ayuda
«Si eres particular, déjalo en blanco.» Una frase debajo del campo evita la mitad de las respuestas mal puestas.
Obligatorios o no
Tú decides qué es imprescindible. Cuantos menos campos obligatorios, más gente lo acaba.
Nombre, correo y teléfono, fijos
No se pueden quitar: sin eso no se puede crear la ficha. Una solicitud sin forma de contactar no sirve.
Ordenados a tu gusto
Se suben y se bajan. El orden importa: lo fácil primero y lo que da pereza al final.
Y con tu marca
El color del botón y los detalles se ponen a mano para que no desentone con tu web.
CÓMO SE CONFIGURA
Todo desde una pantalla
Siete pestañas: lo que se ve, los campos, qué hace con lo que entra, a quién avisa, el correo de confirmación, lo recibido y el código para pegar en tu web.
QUÉ HACE CON LO QUE ENTRA
No se queda en una bandeja
Aquí es donde un formulario deja de ser un formulario.
Crea el cliente potencial
Con nombre, correo, teléfono y todo lo que haya contestado. Y en la etapa del embudo que tú elijas. Ver clientes y ventas.
Sin duplicar fichas
Busca por correo y por teléfono: si esa persona ya está en el ERP, añade la solicitud a su ficha en lugar de crear una nueva.
Te avisa al momento
Por correo, por WhatsApp o por los dos. Con plantilla propia para que el aviso diga lo que te interesa. Ver WhatsApp.
Y confirma al cliente
Un correo de «hemos recibido tu solicitud», enviado desde la cuenta que tú digas, con el texto que tú escribas.
Queda en su ficha
La solicitud entra en el historial del cliente, junto al resto de correos, llamadas y presupuestos. Ver interacciones.
Con filtro anti-robots
Un formulario contestado en menos de tres segundos no lo ha rellenado una persona. Se descarta sin molestar a nadie.
LO LEGAL
Los consentimientos, resueltos
Recoger datos por un formulario tiene reglas, y saltárselas sale caro.
Casilla de privacidad
Con el enlace a tu política y el texto que tú redactes. Obligatoria para poder enviar. Ver seguridad y protección de datos.
Y una segunda, opcional
Para comunicaciones comerciales, separada de la primera. Puede ser obligatoria o no, según lo que necesites.
Queda registrado
Qué aceptó, cuándo y desde qué dirección. Si algún día hay que demostrarlo, está guardado.
DÓNDE SE PONE
Se pega y ya está
No hace falta tocar el diseño de tu web ni llamar a nadie.
Un enlace directo
Cada formulario tiene su dirección propia. Sirve para mandarlo por WhatsApp, ponerlo en un correo o en un código QR.
O incrustado en tu web
Se copia un trozo de código y se pega donde quieras: WordPress, tu web propia o una landing. Ver WordPress.
Y se puede apagar
Cuando acaba una campaña, se desactiva. Quien entre verá que no está disponible y las respuestas que ya tengas se conservan.
Sigue por aquí: Clientes y ventas · Asistente web · Calendario y reservas · Secuencias de seguimiento · WhatsApp · Interacciones · Seguridad y protección de datos
CON LA IA
La IA lee lo que entra por tus formularios
Las respuestas no se quedan esperando a que alguien abra la bandeja. El Agente IA las consulta igual que el resto de datos del ERP.
«¿Qué ha entrado hoy por la web?»
Te dice quién ha escrito, por qué formulario y qué ha contestado, sin abrir las respuestas una a una.
Y las marca como leídas
Cuando las has visto, se lo dices y quedan marcadas, las de un formulario o las de todos.
Con el resto del historial
Como la solicitud entra en la ficha, la IA la tiene en cuenta cuando le preguntas qué hacer con ese cliente.
PREGUNTAS FRECUENTES
Sobre los formularios web
¿Todos los formularios crean un cliente potencial?
No tiene por qué. Lo decides en cada uno: el de presupuesto sí, el del boletín o el de incidencias de clientes, no.
¿Cómo evita el spam?
Con un filtro anti-robots que descarta los envíos automáticos antes de que lleguen al ERP.
¿Puedo usar el formulario sin web?
Sí, con su enlace directo. Se manda por WhatsApp, se pone en la bio de Instagram o en un código QR.
¿La inteligencia artificial califica a quien rellena el formulario?
El formulario crea la ficha con lo que se ha contestado y en la etapa que hayas elegido. A partir de ahí, la IA la trata como cualquier otro cliente potencial: cuando le preguntas qué hacer con él, tiene delante la solicitud y el resto de su historial.
Monta el tuyo y pégalo en tu web
En diez minutos tienes el primero funcionando.