Banca y tesorería
Saber lo que hay en caja sin abrir el banco
Los movimientos entran solos por PSD2, se cuadran con tus facturas, y la previsión te dice qué vas a cobrar y qué vas a pagar a 30, 60 y 90 días.
Saber lo que hay en caja sin abrir el banco
Los movimientos entran solos por PSD2, se cuadran con tus facturas, y la previsión te dice qué vas a cobrar y qué vas a pagar a 30, 60 y 90 días.
Sabes si el mes que viene llegas, con semanas de margen en vez de descubrirlo el día 28.
Cuadrar el banco deja de ser una tarde: el sistema propone la factura de cada ingreso.
Los cobros llevan la fecha real del extracto, no la que alguien apuntó.
Dice cuánto había esta mañana. No dice qué te van a cobrar la semana que viene, ni qué facturas están a punto de vencer, ni cuánto de lo que aparece como ingreso ya lo tenías contado. Para saberlo hay que abrir tres sitios y hacer números.
Qué has facturado, qué te deben, qué has de pagar a proveedores y qué hay en el banco — con previsión a 30, 60 y 90 días según los vencimientos reales. En una pantalla, sin sumar nada.
Vía PSD2, el estándar europeo de banca abierta. Los movimientos y los saldos entran solos, sin descargar ficheros ni copiar nada.
Cobros y pagos previstos a 30, 60 y 90 días, con el neto de cada tramo. Y aviso de las facturas que vencen esta semana.
El importe que llevas de retraso, con los días de cada factura. El informe de antigüedad de la deuda por tramos.

Es de esas tareas que nadie disfruta: mirar cada movimiento y buscar a qué factura corresponde.
Por cada ingreso que entra, mira tus facturas pendientes y te pone primero las que tienen un importe parecido — con un margen del 5%. La mayoría de las veces la primera es la buena.
Un clic y queda enlazada: la factura pasa a cobrada con su fecha real de cobro, la del extracto.
Y al revés también. De un cargo bancario creas el gasto con un clic: nace ya como pagado, con el proveedor, el importe y la fecha valor del banco. El total cuadra con el extracto por obligación.
Por cuenta, tipo, rango de importe, texto en el concepto o la contraparte. Y filtros rápidos de un clic sobre las tarjetas de cada cuenta.
La autorización PSD2 dura noventa días por normativa. Cuando se acerca, te avisa en vez de dejar de sincronizar en silencio.
Movimientos que no tienen que cuadrar con nada — comisiones, traspasos — se marcan y dejan de aparecer.
«¿Cuánto hay en las cuentas?» — consulta los saldos en vivo de todos los bancos conectados.
«¿Qué facturas siguen sin cobrar de más de 30 días?» — te las lista con el importe y el cliente, y te ofrece mandar el recordatorio a todos de golpe.
«¿Cómo vamos este trimestre?» — cruza facturas y gastos y te da la base repercutida, la soportada y el resultado del IVA.
Y en el resumen de cada mañana salen las facturas vencidas y las que vencen en tres días, sin que tengas que preguntar.
Lo que te deben sale de las facturas emitidas con su vencimiento. No hay que meterlo dos veces.
Lo que has de pagar sale de los gastos y las compras registradas, con su fecha prevista.
El saldo y la previsión salen en el escritorio, en las estadísticas y en el resumen de la mañana.
No es ver el saldo — eso ya lo ves en la app del banco. Es saber si el mes que viene llegas, y verlo con semanas de margen en vez de descubrirlo el día 28.
Sigue por aquí: Facturación · Gastos y compras · Agente IA · Informes · Verifactu · Importar y exportar · Portal del cliente
La conexión PSD2 se hace desde el propio banco, con sus claves. Nosotros no las vemos.