De un mensaje a una oportunidad, sin intervención
Entra un WhatsApp, un correo o una llamada. La IA lo lee — si es una nota de voz la transcribe, si es un PDF también lo lee — y le pone un nivel de interés: Alto, Medio, Bajo o Sin Interés, con una nota explicando por qué.
Si supera el listón que tú marcas, crea la oportunidad sola con la conversación enganchada. El listón lo decides tú: solo los calientes, o también los templados. Así el CRM no se llena de gente que nunca va a comprar.
De una llamada, además, saca el nombre y el teléfono de lo que se dijo en voz alta y crea también el contacto.
Y si cambias el nivel a mano porque conoces al cliente mejor que la máquina, el cambio viaja: a la conversación de WhatsApp, a las llamadas y a su ficha. Un solo nivel por persona, no uno por canal.