Una empresa que se cuenta las cosas a sí misma

El problema de tener seis programas no es el precio: es que ninguno sabe lo que hace el otro. Aquí un WhatsApp que entra puede acabar en una factura cobrada sin que nadie copie un dato dos veces — y una IA que lo ve todo a la vez, porque todo está en el mismo sitio.

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Lo que cuesta de verdad

Nadie paga por seis programas. Se paga por lo que pasa entre ellos

El coste no está en las licencias. Está en el rato que alguien pasa copiando un NIF de un sitio a otro, en el presupuesto que se envió y nadie recuerda, y en la factura que lleva dos meses sin cobrar porque no había quien la vigilara.

El dato se escribe una vez. Punto

Das de alta un cliente con sus condiciones de pago y su NIF, y ya no vuelves a escribirlos: el vencimiento de la factura sale solo, el IRPF también, el correo que te envía aparece en su ficha sin que nadie lo archive, y cuando le mandas el presupuesto queda anotado en su historial. Nadie teclea lo mismo tres veces porque no hace falta.

Sus condiciones de pago

Las escribes al dar de alta el cliente. Después el vencimiento de cada factura se calcula solo, tanto si viene de un presupuesto como de una cuota mensual.

Tu catálogo

Eliges un producto en una línea de factura y entra el precio, el IVA y la descripción. También cuando facturas las horas de un proyecto.

La numeración

Cada serie lleva su correlativo con bloqueo por transacción: nunca dos facturas con el mismo número, ni un hueco, vengan de donde vengan.

Cómo encadena

Lo que pasa solo mientras tú haces otra cosa

Estos cuatro recorridos son reales y están en marcha desde el primer día. Marcamos con precisión qué pasa sin que nadie toque nada y qué necesita un clic tuyo — porque no es lo mismo, y confundirlo sería venderte humo.

Circuito 1 · De un mensaje a una factura cobrada

Entra un WhatsApp. El sistema mira quién escribe: si es un empleado, le ficha la entrada; si tiene una cita pendiente, le gestiona la cita; si no, atiende como cliente. Nadie tiene que recordar ninguna palabra clave.

La IA lee y califica. Si envía una nota de voz, se transcribe. Si manda una foto o un PDF, también los lee. Responde con la documentación de tu empresa y le pone un nivel de interés — Alto, Medio, Bajo o Sin Interés — con una nota explicando por qué.

Si supera el listón que tú marcas, se crea el cliente potencial solo, con la conversación entera enganchada. El listón lo pones tú: solo los calientes, o también los templados.

Y si esa persona ya estaba en una secuencia de seguimiento, la secuencia se para sola. Nadie vuelve a recibir un recordatorio automático de algo que ya ha contestado.

De ahí en adelante: conviertes el lead en cliente con un clic y se lleva todo su historial; le mandas el presupuesto, lo firma con el dedo en el móvil sin registrarse y pasa a aceptado solo; lo conviertes en factura con un clic — y ya no se puede facturar dos veces, el sistema no te deja.

Y si no te pagan, el sistema reclama por ti: hasta siete avisos por factura, tres antes del vencimiento y cuatro después, cada mañana a las nueve.

Circuito 2 · El cliente mueve tu agenda y tú te enteras

Un cliente reserva en tu página de citas. El evento entra en el calendario heredando el color, el sitio, la plantilla de WhatsApp y hasta si esa persona puede cancelar o cambiar la hora.

Antes de la cita le llega el recordatorio — el de la cita del lunes sale el viernes, no el domingo. Y le ofrece opciones: confirmar, cancelar o cambiar.

Si contesta que quiere cambiarla, el sistema le enseña ocho huecos reales de tu agenda: días laborables, en horario de oficina, con la duración de su cita y descartando los que chocan con otra cosa. Elige un número y la cita se mueve sola — y le llega un recordatorio nuevo con la hora nueva.

Tú te enteras por un aviso en tu pantalla. No has tenido que hacer nada, y el cliente tampoco ha llamado.

Circuito 3 · La reunión se escribe sola y sale un presupuesto

Le das a grabar desde el navegador, sin instalar nada. Al colgar, la IA transcribe con Whisper y te devuelve el acta: resumen, puntos clave y quién se comprometió a qué y para cuándo.

Y si en la conversación se hablaron servicios o precios, te prepara el presupuesto con sus conceptos y sus importes. Un clic y es un presupuesto de verdad, con su número de serie, listo para enviar.

Lo dejamos en borrador a propósito: lo que la IA ha entendido de una conversación hay que mirarlo siempre. Pero el trabajo de escribirlo ya está hecho.

La grabación queda pegada al cliente y a la cita del calendario. Después el buscador y el Agente IA la encuentran: preguntas qué se dijo de un tema y te lo saca.

Circuito 4 · De una foto a la contabilidad

Haces una foto del tique. Sin pulsar nada más, la IA rellena proveedor, NIF, número, base imponible y fecha — y calcula el tipo de IVA dividiendo la cuota entre la base, así que funciona igual con el 4%, el 10% o el 21%.

Al guardar, el sistema mira el histórico de ese proveedor y te avisa de tres cosas: si te ha subido el precio, si esa factura ya la habías metido, o si el importe se sale de lo normal para esa categoría.

Y cuando llega el movimiento al banco, te propone primero las facturas con importe parecido — un margen del 5% — para que las cuadres de un clic.

Por qué la tuya vale más

Una IA que solo ve tu correo responde sobre tu correo

La diferencia entre preguntarle a una IA genérica y preguntárselo a la tuya es que la tuya sabe cuánto facturaste el mes pasado, quién te debe dinero, qué proyecto va tarde y qué se dijo en la reunión del martes. Y además puede actuar.

76 herramientas, y las que importan cruzan módulos

Cualquiera puede hacer un chat que consulte facturas. Lo que no se puede hacer con seis programas sueltos es preguntar «¿qué proyectos van por encima del presupuesto?» — porque para responder hay que cruzar el proyecto, las tareas, los fichajes, las horas imputadas y el sueldo de quien las hizo. Aquí eso es una sola pregunta.

Rentabilidad real

Horas hechas contra presupuestadas, y lo que ha costado en euros según el sueldo de quien trabajó. Por proyecto, por tarea y por persona.

Clientes que se enfrían

Los que llevan tiempo sin comprarte ni hablar contigo. Cruza su ficha con las interacciones y las facturas.

El trimestre cuadrado

Base repercutida, soportada, IRPF y el resultado. Lo que tu asesor te iba a pedir, antes de que te lo pida.

Y trabaja donde tú trabajas

Las mismas 76 herramientas están disponibles por MCP, el protocolo abierto que usan Claude, n8n y cada vez más herramientas de IA. Conectas la tuya con un token y trabaja dentro del ERP: consulta, redacta y también crea facturas, presupuestos y tareas.

No hace falta que aprendas nuestra IA: usa la que ya tienes. Y hay un segundo acceso para que tus propios clientes conecten la suya a sus facturas, presupuestos, proyectos y tickets.

Dos detalles que importan: si una integración no está conectada, sus herramientas desaparecen — la IA no puede inventarse respuestas sobre algo que no tiene. Y las acciones delicadas esperan tu visto bueno en lugar de ejecutarse solas.

En el día a día

Lo que cambia para cada uno de tu equipo

Para ti, que decides

Cada mañana, antes de empezar, un resumen escrito: las reuniones de hoy, las facturas vencidas y las que vencen en tres días, las tareas del día, los presupuestos por caducar y los clientes potenciales parados. Seis módulos, un solo mensaje.

Para el comercial

Lo que entra ya viene calificado y en rojo lo que lleva más de dos semanas sin tocar. Cuando gana, el presupuesto y la factura salen con los datos puestos.

Para administración

Las facturas se reclaman solas, los gastos se leen de la foto y cada trimestre son dos CSV para el asesor con el IVA ya calculado.

Para el equipo

Fichar es escribir «entrar» por WhatsApp o escanear un QR de la pared. Y al entrar dices en qué tarea trabajas, o lo repartes luego.

Para tus clientes

Entran a ver sus facturas y presupuestos, abren incidencias y pagan con tarjeta si tienes Stripe. Te preguntan menos.

Para lo que uses aparte

Avisos hacia fuera cuando pasa algo — factura pagada, presupuesto aceptado, ticket abierto — hacia Make, Zapier o n8n. Firmados, como los de Stripe.

Sin sustos

La responsabilidad legal es tuya. El trabajo, nuestro

Verifactu, protección de datos y registro de jornada no son extras que se contratan aparte: vienen puestos y se comprueban solos.

Verifactu de serie

Cada factura se sella con huella encadenada y lleva el QR de la AEAT en el PDF. Una vez registrada, el sistema se niega a modificarla o borrarla, porque rompería la cadena.

Datos personales

Un cliente pide sus datos y te los bajas escribiendo su correo. Si pide que los borres, se anonimizan pero las facturas se quedan — que es lo que exige la ley fiscal.

Registro de jornada

Informe mensual con el sello del RD-ley 8/2019 y espacio para las dos firmas. Listo para una inspección, sin montar nada.

Sin salto al vacío

No hace falta cambiarlo todo el lunes

Enciendes lo que necesitas

Una asesoría no necesita almacén ni una constructora páginas de reserva. Lo que no activas ni aparece en el menú.

Cada uno ve lo suyo

Por departamento y por persona. El comercial ve sus oportunidades; administración, las facturas. Nadie ve las nóminas si no le toca.

Y sales cuando quieras

Entras con tus datos de siempre y los exportas cuando te convenga. Sin quedarte atrapado.

Lo que de verdad se llevan quienes lo prueban

No es una función concreta: es dejar de ser el pegamento entre seis programas. El dato entra una vez y viaja solo hasta donde haga falta, y la IA puede trabajar con todo porque todo está en el mismo sitio.

Míralo con tus propios datos

Sin instalación y sin migraciones complicadas. Si prefieres que te lo enseñemos sobre tu caso concreto, agenda una reunión y lo vemos juntos.

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